15.06.2016

La primera luz de Skogahoss

Una mañana en la cascada

Una historia de viaje por Merlin Kafka.

Al conducir alrededor de Islandia, uno no puede dejar de notar el número asombroso de cascadas que parecen estar en todas partes – en el momento en que usted piensa que ya las ha visto todas, una nueva aparece a la vuelta de la esquina. Eso sí, Skogafoss es una de las más impresionantes y simepre ha estado en mi lista de lugares para ver en Islandia.

Mi despertador sonó a las 5.30 de esa mañana. Todo indicaba a que iba a ser un día con mejores condiciones climáticas en la zona. Después de empacar el equipo, una ducha rápida y devorar el desayuno, era hora de dirigirse hacia Skógafoss – por suerte a una corta distancia en vehículo. Con un cálido resplandor de la luz del sol apareciendo en el horizonte, fuimos las primeras personas en arribar a la cascada esa mañana. La vista panorámica de Skógafoss desde la distancia es casi demasiada buena para ser real – parece haber sido tallada a mano en el acantilado por los seres humanos.

Después de notar que la cascada y la zona de aparcamiento sólo estaban separados por un pequeño arroyo, no pudimos evitar conducir el Land Cruiser justo al frente de Skógafoss. Era impresionante estar tan cerca de las masas de agua que caían cada segundo desde el acantilado de 60 metros de altura, apagamos el vehículo y escuchamos por unos momentos el ruido – sin motores, sin personas hablando – sólo el rugido del sonido del agua que era ensordecedor. Este lugar fue definitivamente más allá de todo lo que había esperado y pasé las siguientes dos horas tratando de capturarlo desde cualquier ángulo posible. Poco después, las primeras personas poco a poco comenzaron a llegar.

Mirando hacia atrás, haber dormido cerca y despertado temprano sin duda alguna valió la pena, ya que ver esta poderosa cascada con mis propios ojos sin interferencia alguna ha sido y será por siempre un recuerdo memorable. Ya estoy imaginando cómo el entorno va a cambiar durante los próximos meses y cómo las flores cubriran Skógafoss con un vestido de verano.

En otra nota:

Según la leyenda, el primer colono vikingo escondió un tesoro en la cueva detrás de la cascada y hasta la fecha no se ha descubierto. Definitivamente, tendré que echar una mirada más cercana a la cascada la próxima vez que esté de visita en Islandia.

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